Mi llegada accidental al sector social

Entré al mundo de las OSC pensando: '¿qué tan difícil puede ser?'. 12 años después, tras gestionar miles de dólares y sobrevivir al burnout, entendí que no necesitamos más procuradores agotados, sino una arquitectura de fondos que nos permita ser apasionados, descansar y pagar las cuents. Esta es mi historia

Erika López

2/26/20263 min read

¡Hola a todas las nuevas caras! Me da mucho gusto que haya nuevas personas por aquí. Mi nombre es Erika López, o como me gusta llamarme, Polinizadora Social. Soy un alma libre y creativa, que a veces divaga en medio de la creación y en eso, salen cosas brillantes, casi siempre, por error pero con mucha intención. Doglover de corazón, mamá perrona de Mictla, una perrita senior, criolla de 11 años, amante del sol y del pollito, y de Benita, una eterna cachorra talla vaca que ama el frío, la lluvia y perseguir chihuahuas.

Mi historia como procuradora de fondos empezó como la de la mayoría creo yo: en una iglesia, poniendo mis talentos en función de un bien mayor. Ahí en ese grupo, empecé mis pininos como actriz y las entradas a las obras de teatro eran despensa y juguetes y en diciembre íbamos y repartimos eso a colonias vulneradas.

Llegó la vida universitaria y con ello mi carrera artística, fui actriz por un suspiro en el tiempo, pero me enamoré de la gestión cultural, sin saber que lo era. Coordinaba las giras nacionales e internacionales de los grupos a los cuales les hacía la producción, lo que implicaba conseguir el financiamiento para materializar las ideas artísticas. Acá aprendí a ser traductora, pues tenía que aterrizar en costos, medidas y materiales las ideas locas de los directores y directoras con las que trabajaba. Aprendí dos lenguajes de dos mundos que me sirvieron y que siguen siendo mi principal insumo para trabajar con organizaciones y donantes.

Después llegó la maestría y con ello el cansancio de no dormir nunca en mi casa por estar de gira y tener que escribir una tesis e investigar. En 2021 a un año de iniciada la pandemia y 12 años después de haber iniciado en las artes escénicas, me retiré porque me sentía rota, sola, cansada, triste y fracasada, porque no había logrado mantenerme vigente, aunque en 2018 se hizo un festival donde de 8 obras, 6 tenían mi diseño de iluminación. Me retiré porque aunque a veces tenía jornadas de 16 horas, apenas y me alcanzaba para pagar la luz y apenas y lograba cubrir los salarios del equipo artístico, nadie teníamos salarios dignos.

Para 2020 una OSC buscaba una persona encargada de redactar proyectos para postular a fondos concursables, lo que había estado haciendo los últimos 12 años de mi vida. Al principio me costó trabajo entender las grandes diferencias, pero una vez entendidas, era un pez en el agua. Fondo que aplicaba, fondo que ganaba. En 2021 empecé a especializarme en campañas de crowdfunding y planeación estratégica para OSC.

Durante mi estancia doctoral fue que nació Polinizadora Social, la metáfora y metodología. En este nacimiento, apuesto a compartir cómo es que las personas que nos dedicamos a movilizar recursos, en esencia, somos abejas, solo que en lugar de llevar recursos de una flor a una colmena, los llevamos de donantes a causas de impacto social y viceversa. Rediseñé y reestructuré mis servicios teniendo claras 3 cosas:

  1. Diversificar las estrategias de ingreso de recursos debe ser un tema prioritario. Aquí comparto todo mi expertis sobre crowdfunding y diseño de productos con causa.

  2. No quiero que nadie más caiga en un burnout espantoso. Por eso diseñé un servicio que permita sostener la procuración de fondos entre toda la organización, sin que nadie haga más o menos de lo que le corresponde.

  3. Necesitamos que nuestro barrio nos respalde. Podemos tener en papel las mejores intenciones, pero si no logramos decirle a la gente por qué esto es relevante y cómo pueden sumarse, estamos fritos. Así que acá le puse coco a todo el tema de gobernanza y campañas de crowdfunding con donantes recurrentes.

Todos mis servicios se rediseñaron pensando en que hay organizaciones que pueden pagarlos y otras que no, así que diseñé un sistema de retribución de honorarios y entregables para cada tamaño y tipo de organización, sin comprometer calidad o resultados para las OSC. Justo ahora, me encuentro especializándome en cooperación internacional.

Como este espacio ya se extendió, me voy despidiendo de ustedes, no sin antes preguntarles: ¿estos tres ejes con los que rediseñé Polinizadora Social les hacen sentido? Me gustaría muchísimo conocer sus opiniones y sus experiencias como movilizadores de recursos.

También les quiero compartir este playlist que encontré en Spotify; me pareció muy chistoso porque justo estaba buscando “playlist money vibes” y me salió ese, jajajaja.

¿Les gustaría que creáramos nuestra propia playlist de procuradores de fondos? De ser así, déjame una abejita 🐝 en los comentarios o cuéntame por mensaje.

¡Nos vemos en la próxima entrada!